23
Feb
2016

El misterio de las diputaciones vivientes

Hay debates de la política española que podríamos encuadrar en la categoría de los enigmáticos Y luego está, fuera de concurso, el debate sobre si deben existir o no las Diputaciones provinciales, cuya respuesta debe ser tan difícil de determinar científicamente como la existencia del continente perdido de la Atlántida y demás misterios de similar enjundia.

Confieso que no tengo la respuesta a semejante enigma. He leído a personas de las que me fío defender una posición y a otras, en las que también confío, defender la contraria.

De hecho, en una sociedad tan cainita como la española, nos encontramos hasta con dos bandos en esta cuestión: el de los ‘diputacionistas’, que sostienen que el que abomina de estas instituciones provinciales es porque jamás ha vivido en un pueblo pequeño y no se entera del servicio que prestan, y el de los ‘abolicionistas’, que las suprimirían esta misma tarde acusadas de inutilidad y de monumento vivo al enchufismo y al despilfarro del dinero de nuestros impuestos.

Hoy, Albert Rivera vuelve a proponer su eliminación como condición sine qua non para llegar a un acuerdo con el PSOE.


Ni es el primero ni va a ser el último, así que aprovecho para pedirles a todos lo siguiente:

¿Sería mucho reclamarle a nuestros representantes, sean del signo que sean, que, además de posicionarse a favor y en contra, nos dieran más argumentos para que se decidiese con honestidad sobre esta cuestión que, por lo que se ve, es tan trascendental para devenir de la raza humana?

P.D. Pedro Sánchez ha aceptado las exigencias de Ciudadanos. ¿Significa esto que de verdad se va a tirar hacia adelante con este asunto o se trata de simple postureo o brindis al sol, a las nubes y a los vientos? Veremos, porque sin el PP no hay reforma constitucional que valga. Y esto de eliminar las diputaciones al PP como que no le gusta ni a la de tres.

21
Feb
2016

¿Repetición de elecciones? ¿Y a quién benefician?

¿Repetición de elecciones? Las cuentas siguen sin salir tras el 20-D por la simple razón de que la aritmética no da, pero algo está quedando en claro de este mes de dimes, diretes y demás cábalas y postureos: los partidos que están más por llegar a acuerdos de gobierno están siendo más recompensados que aquellos que se han puesto de perfil.

La última de Sigma Dos, para El Mundo, lo confirma: PP y Podemos bajan en intención de voto y PSOE y Ciudadanos suben.

No se trata de la madre de todos los vuelcos electorales ni va a cambiar mucho el paisaje de fondo, pero nos está diciendo algo importante para el futuro que se nos avecina: que quienes piensen en el sorpasso al PSOE (Podemos) y que quienes auguren que la repetición de las elecciones les daría para una segunda oportunidad (PP) se pueden quedar con los pies colgando en el mismo precipicio al que se están asomando hasta ahora.

Podemos equivocarnos, más si cabe ahora en esta época tan volátil en la que todo cambia por horas y nadie sabe realmente nada de lo que va a pasar.

Pero no parece que los españoles estén precisamente por tirarse en masa a los brazos de los mismos que han decidido que o se juega a las cartas según sus condiciones o rompen la baraja que usamos todos los españoles.

La presunta polarización de los votantes está mucho más lejos de lo que pregonan algunos augures de guardia.

Si se repiten las elecciones, seguramente tengamos más de lo mismo. Otra cosa es que compitan también los mismos.

20
Feb
2016

Rajoy: el que resiste, gana…hasta que pierde

Que a Mariano Rajoy se le ha puesto la cara de Nicole Kidman en ‘Los otros’ es algo que tiene poca discusión. Casi todos creen que ya es un cadáver político después de hacerse el hara-kiri del no al rey, pero él o no lo sabe o prefiere no afrontar la realidad.

Hasta ahora, a Rajoy se le podrían reprochar muchas cosas, pero no que no tuviera la capacidad de aguante de un ultramaratoniano.

Su proverbial inacción le ha venido bien para evitar rescates desastrosos, pero le ha sumergido en un inmovilismo que ha ‘ayudado’ a sumir a la militancia del PP en un estado de confusión más propia de los personajes de Almodóvar que de los simpatizantes de una formación que alcanzó la mayoría absoluta hace cuatro años con más de once millones de votos.

A Mariano Rajoy le queda una oportunidad, que es el fracaso en la investidura de Pedro Sánchez después de haberse largo del centro del tablero por iniciativa propia. Muy poco, por no decir nada. Pero no convendría subestimar su capacidad para escapar del fracaso por los pelos. Otros, en su lugar, estarían ya pensando en cómo gestionar su retirada. Pero él sigue siendo fiel a la máxima de Cela: el que resiste, gana.

¿Su problema? Que ya es el único que se lo cree.

19
Feb
2016

Las pitadas ofensivas no son delito

 

La Audiencia Nacional no ve delito alguno en la pitada masiva al himno de España de la pasada final de la Copa del Rey entre el Athletic de Bilbao y el F.C.Barcelona. Yo, tampoco. La grosería no es delito. Pero el que no lo considere delito no quita para que me extrañe que esta ofensa general a todos los españoles en forma de pitada al himno no tenga que recibir algún tipo de sanción, multa o reproche desde las instancias deportivas, esto es, desde la Federación Española de Fútbol o desde el Consejo Superior de Deportes.

Si hemos llegado al extremo de multar con cifras astronómicas a las aficiones cada vez que se profieren insultos en el estadio, ¿cómo es que insultar en directo al himno que representa a millones de españoles se pasa por alto como si se tratara de lo más normal del mundo?

Yo voy al fútbol desde que era un niño y os aseguro que en los estadios nadie toca el arpa ni recita sonetos cervantinos. Pero el que el fútbol sea lo que es no implica que tengamos que aceptar que las ballenas son animales de compañía.

Las pitadas no son delictivas, pero eso no significa que las autoridades puedan escucharlas como quien escucha el concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena.

¿Algo se podrá hacer, no? No sé, tal vez alguna multa a los clubes, alguna sanción deportiva…¿o es mejor dejarlo pasar? En fin, ahí lo dejo.

 

18
Feb
2016

Cinco ideas sobre el juicio a Rita Maestre

Cinco consideraciones en torno al juicio que se sigue contra la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, por el asalto a la capilla de la Complutense de Madrid:

1. Lo dije con los titiriteros y lo repito aquí. Debemos entender la libertad de expresión en su sentido más amplio. Aunque nos duela, nos ofende o nos moleste. Si defendemos las caricaturas de Mahoma, ¿por qué no la crítica, por cruel que sea, contra la Iglesia católica?

2. Hay límites, y deben sustanciarse en los tribunales. Me parece un exceso que se solicite una pena de un año de cárcel para esta dirigente por este incidente (¿no valdría con una simple multa?), pero es lo que se dice en la ley. Si queremos que no sea así, pensemos en cambiarla.

3. Desde ese derecho a la libertad de expresión, también reclamo el derecho a que no nos tomen el pelo: decir que no es una ofensa el asalto a una iglesia donde se celebraba una misa, con la correspondiente sarta de mofas, insultos y amenazas a los presentes, es una falta de respeto a la inteligencia de los demás.

4. Aquí no se juzga el derecho a cuestionar la presencia de capillas en las universidades públicas ni el derecho a protestar contra ellas. Lo que se juzga son las ofensas que se profirieron en un templo.

Y 5. Empiezo a estar cansado, y como yo muchísimos españoles, de este clima de enfrentamiento ideológico que estamos viviendo en los últimos meses y del que es ejemplo todo lo que rodea a este juicio (esta señora ni es una mártir ni es el demonio).

Estoy cansado de tanta radicalización verbal y estoy cansado de que nos hagan pensar que aquí hay dos Españas que se tienen que enfrentar cada mañana vomitando bilis los unos contra los otros.

¿O no os parece que deberíamos a empezar a dejarnos ya de tantas trincheras ideológicas y discutir sin tanto frentismo y rencor?

17
Feb
2016

Podemos, al desnudo y sin disfraz

Los que me conocéis habréis ‘adivinado’ que yo no soy precisamente un entusiasta de las ideas de Podemos. Ahora bien, tengo que reconocerles algo: más allá de que se hayan disfrazado de socialdemócratas para las elecciones del 20 de diciembre, nunca han escondido ni lo que quieren ni lo que son: unos populistas de ultraizquierda que quieren cambiar el marco democrático actual, pero de forma legítima y buscando el apoyo de los ciudadanos en las urnas.

Lo he recordado hoy leyendo un artículo que os recomiendo. Lo firma Ignacio Varela en El Confidencial y en él, el autor critica con ironía a aquellos que se han sorprendido por el documento que ha escrito Podemos, un documento en el que muestra su vena más disparatada y que tiene como único objetivo que se lo echen para atrás los mismos socialistas a los que piensa merendarse en la más que previsible repetición de las elecciones generales.

Salvo el periodo electoral, en el que Pablo Iglesias parecía una mezcla de Olof Palme y Pablo Alborán, no se les puede negar que dicen lo que piensan: Quieren una España más cercana a los gobiernos bolivarianos de Latinoamérica que a las cancillerías europeas. Y lo defienden con vehemencia. Nadie, pues, puede hacerse el sorprendido.Se les podrá tachar de lo que queráis, pero no se les puede negar que vienen de frente.

16
Feb
2016

La ‘no-oferta’ de Podemos

La ‘contraoferta’ de Podemos al PSOE para la formación de gobierno tiene mucho de contra y muy poco de oferta, por lo menos de oferta real y honesta. Más bien podríamos calificarla de ‘No-oferta’, sobre todo por tres puntos que alcanzan el grado de esotéricos:

1. El empecinamiento en reclamar un referéndum para la independencia de Cataluña, que además se celebraría en el primer tramo de la legislatura…aunque sea con urnas fabricadas coin cartones de tetra-brik.

2. La insistencia de Pablo Iglesias en autonombrarse megavicepresidente y controller máximo en un gobierno que convertiría a Pedro Sánchez en el primer presidente-becario de la historia de España.

Y 3. Por su pretensión de incrementar el gasto público en 96.000 millones más, que es lo mismo que decir que se va a aprobar un decreto de ley para que a partir de ahora sólo llueva a gusto de todos.

Una de dos: o luego nos quiere sorprender a todos diciendo que cede en sus pretensiones esotéricas para que haya un gobierno de izquierdas o bien, como parece, lo que está buscando es que se repitan elecciones.

No hay que ser Einstein ni el ganador de Pasapalabra para saber que Podemos ansía la pieza mayor y que por eso presenta una oferta a cuyo lado las cartas a los reyes magos parecen unas piezas basadas en hechos reales.

Pablo Iglesias no quiere ser el invitado en la boda de cualquier otro. Quiere ser el novio de la boda, el niño del bautizo…y el que oficie el funeral en el entierro del PSOE. Y si para eso necesita que se repitan las elecciones cuando la gente esté en las piscinas y en las playas. no dudéis de que hará todo lo que esté en sus manos para conseguirlo, ya sea ahora, en verano o dentro de un par de legislaturas.

15
Feb
2016

Esperanza en el tsunami

Hay políticos que desprenden la sensación de que están más cómodos y relajados haciendo surf en un tsunami que en el jacuzzi de un balneario. Y luego está Esperanza Aguirre, top ten del Spanish Monipodio, que lo mismo te huye de la Policía Local que se erige en azote de los progres de salón o que convierte el arte de dimitir en un espectáculo más propio de Los Morancos que de otra cosa.

Ahora dimite de nuevo, como consecuencia de las últimas revelaciones de la Púnica, pero sólo como presidenta del PP de Madrid. Esto es, que ha hecho un “me voy, pero no me voy” tan marca de la casa que hemos terminado por pensar que dimite para que los tertulianos catódicos puedan seguir hablando de ella mañana, tarde y noche.

Todos dan por hecho que la dimisión parcial y por entregas de Esperanza Aguirre es un ardid de la lideresa para’invitar’ a Rajoy a que haga tres cuartos de lo mismo.

Puede ser, pero en cualquier caso sólo me queda clara una cosa: que cuando Esperanza Aguirre dice que se va, es que queda Esperanza Aguirre para rato. Al tiempo.

12
Feb
2016

Lecturas púnicas

No he resistido la tentación de hacer unas cuantas chanzas sobre esta nueva entrega de la operación Púnica de Madrid. Que si Rajoy va a tener que pactar, pero con la Guardia Civil; que si deberían de incluir a los gerentes del PP en el apartado de profesiones de riesgo de este país... En fin, podríamos seguir así hasta que acabara el día, pero me parece que también es importante que resaltemos un par de cosas más en serio:

1. Si algo reafirma esto es que el Estado de Derecho sigue funcionando. Lo dije con el caso de la Infanta Cristina y lo reitero aquí: ¿Os imagináis un país donde se registra la sede central del partido que aspira a seguir gobernando la Nación? Sí, suena tremendo, pero también es positivo que las investigaciones por este caso prosigan nada menos que en medio de las negociaciones para formar gobierno. Es la diferencia entre los países que son serios y los que no lo son.

Y 2. El PP, más que una renovación, necesita una catarsis. Y la necesita por el bien de todos los que creemos en la necesidad de un partido fuerte y estable de centro derecha, pero en especial, porque se lo deben a los miles y miles de militantes y cargos honrados del Partido Popular que están soportando que se eche sobre ellos unas sospechas que no se merecen.

 

10
Feb
2016

Adictos al garrotazo político

Entiendo que el PP torpedee cualquier negociación que quiera llevar a cabo Pedro Sánchez igual que comprendo que el PSOE quiera reventar cualquier negociación para la formación del Gobierno que quiera llevar a cabo Mariano Rajoy.

Podríamos pedirles mayor mira de alturas a ambas formaciones (y, de paso, a todas, incluyendo a las nuevas), pero en cualquier caso se entienden sus posturas. Lo que ya no se entiende, ahora que se han puesto de moda las líneas rojas, es que algunos se dediquen a traspasarlas sin pudor alguno.

El todavía ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha dicho hoy que ETA desea “como agua de mayo” un gobierno conformado por PSOE y Podemos.

Si lo piensa, tiene todo su derecho a decirlo, pero digo yo que tampoco estaría de más ser un poco más prudentes, sobre todo en una materia tan sensible como la del terrorismo.

Da la sensación, como decía ayer Víctor Lapuente en El País, que en este país funcionan mejor los mensajes frentistas que los mensajes moderados.

Me gustaría pensar que no es así, pero la realidad nos invita a pensar que preferimos los duelos a garrotazos que las discusiones templadas, que nos va más el frentismo de los púgiles chulescos que el debate más o menos civilizado.

Y hay quien, como este ministro todavía en funciones, nos lo recuerda una y otra vez para que no lo olvidemos.