29
Ene
2016

Infanta y ciudadana

A ver si me aclaro, que me estoy liando. ¿No habíamos quedado en que en este país era imposible que se sentara una infanta de España en un banquillo de acusados? ¿No habíamos quedado en que se iba a cometer un terrible agravio en su favor y que alguien la sacaría de ese banquillo donde se sienta su marido, Iñaqui Urdangarin, antes de que empezase lo serio? ¿Entonces cómo es que Doña Cristina de Borbón, hija de rey, hermana de rey y tía de una futura reina, es tratada como una ciudadana más? Mira que si va a ser que este país, con sus innumerables defectos, sigue siendo un país serio donde, pese a lo que digan los apocalípticos de turno, la justicia funciona.


P.D. Y si la justicia hubiera determinado que la infanta no se sienta en el banquillo, también seguiríamos siendo un país más o menos serio.Menos linchamientos y más dejar trabajar a los jueces.

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