09
Mar
2016

Ochenta meses y una instrucción: los ERE falsos

Leed esta información y haced números. La instrucción del caso ERE en Andalucía arrancó en enero de 2011 bajo la responsabilidad de la jueza Mercedes Alaya. Sesenta y dos meses después, su sustituta, María Núñez Bolañospide otros dieciocho meses para completar la instrucción dada su especial complejidad. Es decir, que, en el mejor de los casos, se necesitaran ochenta meses para acabar con la investigación y, en su caso, fijar las fechas del juicio o juicios que correspondan si así se determina.

Ochenta meses dan para mucho. Entre otras cosas, también para que se puedan generar estos dos daños colaterales:

1. La indefensión de algunos acusados, que lícitamente pueden decir que no les parece normal pasarse como mínimo siete años imputados (aunque ahora ya se les llame investigados) por unos hechos supuestamente delictivos.

Y 2. La desconfianza en la justicia de muchos ciudadanos que, también legítimamente, exigen que se aclare cuanto antes un caso que ha abochornado a la Administración andaluza y ha puesto en la picota pública a más de 300 personas entre dirigentes políticos, altos cargos, empresarios y trabajadores supuestamente implicados en esta trama de EREs falsos.

Deberíamos preguntarnos si es normal que las instrucciones de las macrocausas se prolonguen durante tantísimo tiempo o si, por el contrario, estamos asistiendo una vez más al cumplimiento de ese principio que dice que si una justicia es lenta no es justicia.

Yo pienso que es lo primero, pero como esto se ralentice más, va camino de ser lo segundo…o las dos cosas a la vez.

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