23
Mar
2016
Foto tomada de la web de El Mundo Deportivo

El horror y el ruido

Varias consideraciones en torno a los atentados de Bruselas. La primera es de tono periodístico. Nunca como ahora tengo la sensación de que tenemos al alcance de un click toneladas y toneladas de información, de noticias, de titulares, de hastags, de alertas, de opiniones y de sentencias, pero que al mismo tiempo nos falta precisamente eso: información.

La paradoja es curiosa: cuanta más información, más ruido, pero también menos contexto. Hay que buscar y rebuscar para encontrar análisis que nos expliquen lo que está pasando. Se encuentran, pero no es fácil.

La segunda y la tercera trascienden esta visión crítica del periodismo, aunque tienen algo que ver con el griterío mediático y social que seguramente nos impida pensar.

De una parte, y aunque lo digan algunos cuyo criterio respeto y que sabe mucho más que yo de esto y de otras cuestiones, no me parece muy equilibrado insistir en que estamos viviendo una guerra de civilizaciones.

Si fuera así, ¿alguien me puede explicar porqué la mayoría de las víctimas de esta sinrazón terrorista son musulmanes? ¿no será entonces que, si acaso, lo que hay es una guerra entre los que practican una barbarie medieval y, del otro lado, los que vivimos en sociedades desarrolladas y secularizadas o los que quieren llevar también esta prosperidad y libertad a sus países musulmanes?

El problema islamista es tan complejo que la única convicción que tengo es que es que no valen los trazos gruesos para afrontar esta discusión.

Y la última consideración va para los que podríamos llamar el sector buenista, ése que, si le escuchas, parece que en vez de enfrentarnos a sociópatas llenos de odio y crueldad en realidad estamos enfrentándonos a jovencitos que lo que les gustaría es participar en Eurovisión o en la versión árabe de Gran Hermano. 

¿De verdad alguien se piensa que a estos tarados del Daesh o a esos chavales fanatizados que se suicidan en busca de un paraíso se les puede frenar con paz, amor, flores y bondad?

Que yo sepa, a estos bárbaros no se les convence, se les combate. 

P.D. Os paso un par de artículos que me han llamado la atención y que os pueden ayudar a entender algunas cosas. A mí me han servido.

Las seis razones para atacar a Occidente, de Jorge Dezcállar.

Bruselas o el temor, de Roger Senserrich.

 

 

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